La risa y la sonrisa de la ministra de turismo Fatima Zahra Amour, durante su visita al proyecto «Hercules Park», causaron una crisis en la ciudad de Tánger en los últimos días, después de que impulsaran a varios medios de comunicación y activistas a atacarla a ella y al proyecto, en medio de graves acusaciones y alegaciones.
Una sola imagen en la que la ministra aparece riendo fue suficiente para desatar un gran revuelo, y llevó a periodistas y activistas a preguntarse si Amour estaba al tanto de la historia del proyecto y las sospechas en torno a él, según sus alegaciones.
El periódico Al Akhbar fue el primero en criticar severamente a la ministra antes de eliminar la noticia de todas sus plataformas más tarde, por razones desconocidas. El periódico dijo que Amour visitó el proyecto «Hercules Park», un centro recreativo en la zona de Chraqa, en las afueras de Tánger, a pesar de que “se construyó en un área forestal que había sido objeto de incendios recurrentes en los últimos años, antes de beneficiarse de un apoyo financiero público de millones de dirhams bajo el programa ‘GO SIYAHA’”, según su declaración.
Según la misma fuente, el proyecto planea expandirse, lo que reabre el debate sobre lo que el periódico describió como “los incendios misteriosos que ha sufrido la región desde finales de 2018”.
El periódico señaló que el bosque sufrió entre 2019 y 2022 incendios sucesivos que arrasaron importantes áreas de árboles, siendo el incendio de 2019 el más destacable, que consumió alrededor de 7 hectáreas. Las investigaciones de seguridad y judiciales registraron estos incidentes contra desconocidos sin revelar a los responsables.
El medio destacó el desprecio a los llamados para reforestar la zona y protegerla, antes de que todos se sorprendieran con un gran proyecto recreativo, el primero de su tipo en la región.
Hasta ahora, el ministerio o las partes interesadas no han emitido aclaraciones oficiales sobre la naturaleza del apoyo otorgado al proyecto, o las medidas tomadas para proteger lo que queda de la cobertura forestal en la zona, y la veracidad de las alegaciones de que el proyecto se construyó sobre “las ruinas de un bosque quemado”.



