La selección inglesa logró el tercer lugar en la Copa Mundial de Fútbol 2027 tras una emocionante victoria sobre su homóloga francesa por seis goles a cuatro, en un partido que tuvo lugar en el estadio de Miami.
El equipo de «los tres leones» consiguió asegurar la victoria en un enfrentamiento histórico y loco caracterizado por una cantidad de goles sin precedentes y un ataque absoluto por parte de ambos lados.
Los jugadores ingleses impusieron su control absoluto en el transcurso de la primera mitad, que terminó con un marcador de cuatro goles a cero, donde Declan Rice abrió el festival de goles temprano, en el minuto tres, antes de que Ezri Konsa anotara el segundo gol en el minuto 18. Luego, Bukayo Saka brilló al marcar dos goles consecutivos en los minutos 37 y 45+1.
Con el inicio de la segunda mitad, la selección francesa se despertó en un intento por revertir la situación y volver al juego. Kylian Mbappé logró anotar el primer gol para «les bleus» en el minuto 48, y su compañero Bradley Barcola añadió el segundo en el minuto 54, antes de que Mbappé regresara para anotar su segundo y el tercero para su selección en el minuto 66, lo que redujo la diferencia y devolvió gran emoción al desarrollo del encuentro.
Ante esta avalancha de ataque francés, los jugadores de la selección inglesa mostraron tenacidad y madurez táctica para absorber el ímpetu del adversario. La escuadra inglesa logró romper el ritmo francés y obtener un penal en el minuto 87, al que se enfrentó con éxito la estrella Bukayo Saka, anotando su tercer gol personal «hat-trick» y el quinto para su selección, ampliando nuevamente la diferencia.
La emoción alcanzó su punto máximo en los últimos momentos del tiempo adicional, donde Ousmane Dembélé logró reavivar las esperanzas francesas con el cuarto gol en el minuto 90+6, sin embargo, la respuesta inglesa llegó rápidamente a través de Jude Bellingham, quien cerró el festival de goles anotando el sexto gol en el minuto 90+8, para finalizar este emocionante espectáculo futbolístico con una merecida victoria para Inglaterra y su consagración con la medalla de bronce.
Las miradas de los aficionados al fútbol se dirigen, hoy domingo, hacia el estadio de Nueva Jersey en la ciudad de Nueva York, que será el escenario del partido final entre Argentina y España, cerrando oficialmente las competiciones de esta excepcional fiesta futbolística mundial.



