La iniciativa de presentar el «Crucifijo de Essaouira», tallado en madera de ciprés por manos artesanales marroquíes, suscitó un amplio debate en las redes sociales en Marruecos, especialmente después de que se difundieron imágenes de la ceremonia de entrega a la alta jerarquía de la Iglesia ortodoxa griega.
Tras la difusión de las imágenes, extremistas en las redes sociales atacaron al Secretario de Estado encargado de la artesanía y la economía social y solidaria, Lahcen Saadi, alegando que él estaba detrás de la entrega del crucifijo.
El ataque no se limitó a criticar a Saadi, sino que se extendió a atacar la religión cristiana y menospreciar sus símbolos, así como a faltar al respeto a las creencias de quienes en ella creen, justificándose en «defender el Islam».
Información engañosa
En esencia, la noticia que se difundió acerca de que Saadi estaba detrás de la entrega del crucifijo es incorrecta. La entidad que donó el crucifijo es la Asociación Essaouira-Mogador, y fue presentado oficialmente por Sofiane Hamaini, vicepresidente de la asociación, en nombre de la ciudad de Essaouira y su sociedad civil.
Contexto del seminario intelectual y la ceremonia simbólica
Esta iniciativa se llevó a cabo en el marco del seminario intelectual organizado por la Secretaría de Estado encargada de la artesanía, en asociación con las cámaras de artesanía de las regiones de Marrakech-Safi, Casablanca-Settat y Souss-Massa, y en coordinación con la Fundación «Konrad» y la Asociación Essaouira-Mogador, en el contexto de la Semana Nacional de la Artesanía Marroquí en Atenas.
Durante el encuentro, André Azoulay, consejero del rey Mohammed VI, enfatizó en su discurso la importancia de cimentar una cultura de diálogo de civilizaciones, recordando la simbolización de la ciudad de Essaouira como un espacio histórico de encuentro entre culturas y religiones.
Y subrayó que la cultura y la artesanía son herramientas efectivas para construir puentes de confianza y cercanía humana, en un encuentro que contó con la presencia de Lahcen Saadi (Secretario de Estado) y la Ministra de Cultura y Deportes griega, así como representantes de las tres religiones monoteístas en Atenas (ortodoxa, católica, judía e islámica).
El mensaje del crucifijo
Los organizadores de la iniciativa afirmaron que «el Crucifijo de Essaouira permanecerá en Atenas como un símbolo permanente de apertura, fraternidad y convivencia espiritual, llevando el espíritu de la ciudad de Essaouira y reflejando la imagen de Marruecos como una tierra de paz, diversidad y diálogo entre culturas y religiones».
Lo describieron como «un puente de amistad, respeto y esperanza compartida a través del mar Mediterráneo», un mensaje que Marruecos continúa transmitiendo bajo el liderazgo del rey Mohammed VI.
La controversia en las redes sociales
El evento generó un intenso debate en las redes sociales. Parte de los participantes criticó la iniciativa, considerando que la entrega de un símbolo religioso cristiano por parte de una delegación oficial marroquí afecta la identidad islámica del reino, y cuestionaron los límites de la diplomacia cultural.
Por otro lado, otros la defendieron como una expresión legítima de los valores de tolerancia y apertura que representa Marruecos, subrayando que se trata de una iniciativa civil de una asociación de Essaouira especializada en el patrimonio y el diálogo entre culturas, y no una decisión gubernamental personal del ministro.
Contenido generado a partir de la versión árabe de Tanja7.com



