El presidente colombiano electo Abelardo de la Espriella anunció un plan para cerrar 14 embajadas colombianas en diferentes partes del mundo, incluida la embajada en Argelia, dentro de un proceso de reestructuración amplia de la representación diplomática que tiene como objetivo reducir gastos y mejorar la eficiencia.
Este decisión, que entrará en vigor después de asumir la presidencia el 7 de agosto de 2026, se considera en el contexto de una transformación más amplia en la política exterior colombiana alejándose de las orientaciones de su predecesor Gustavo Petro.
El anuncio coincide con las crecientes expectativas de mejora en las relaciones entre Bogotá y Rabat, y la posible revisión o retirada del reconocimiento de la República Árabe Saharaui Democrática (conocida como República del Polisario) que Petro había reconocido en agosto de 2022 después de años de congelamiento.
El rey Mohamed VI fue uno de los primeros líderes en felicitar al presidente electo. En un mensaje de felicitación oficial enviado el 23 de junio de 2026, el rey expresó sus más cálidas enhorabuenas y los mejores deseos de éxito en la noble misión que le ha encomendado el pueblo colombiano.
El rey Mohamed VI confirmó la disposición del Reino de Marruecos de «inyectar un nuevo impulso en las relaciones amistosas que lo vinculan con la República de Colombia», expresando su intención de trabajar conjuntamente para abrir horizontes de nueva asociación en diferentes áreas de interés mutuo, en el marco de un diálogo constructivo y del respeto mutuo a la soberanía nacional.
El mensaje fue publicado a través de la agencia oficial marroquí y plataformas de redes sociales, y las autoridades colombianas respondieron con señales positivas que confirman el deseo de elevar las relaciones bilaterales en áreas de cooperación, comercio, inversión, seguridad alimentaria y comunicación atlántica.
Los observadores consideran que la decisión de cerrar la embajada en Argelia, junto con la ruptura de relaciones con Cuba y Nicaragua, la reapertura de la embajada en Jerusalén y la suspensión del proyecto de la embajada en Palestina, refleja una tendencia pragmática que se aleja de las pautas ideológicas anteriores.
Durante el mandato de Petro, Colombia había fortalecido sus relaciones con el Frente Polisario, lo que generó tensiones con Marruecos. La nueva administración sugiere, según análisis diplomáticos, que podría unirse a un número de países de América Latina que han retirado o suspendido su reconocimiento del ente separatista en los últimos años.
La decisión final sobre el reconocimiento de la República del Polisario dependerá de los pasos oficiales después de que de la Espriella asuma su cargo. Sin embargo, el temprano mensaje real marroquí, el lenguaje positivo mutuo y el anuncio de la reestructuración diplomática que incluye a Argelia, son todos indicadores que apoyan las expectativas de una nueva fase de cooperación entre Marruecos y Colombia, basada en el respeto mutuo a la soberanía y los intereses comunes.



