Muerte de periodista en Gaza tras enfrentamientos armados
El sábado 12 de octubre, fuentes palestinas informaron sobre el asesinato del periodista independiente y destacado comunicador Saleh Al-Jafrawi, quien fue abatido por disparos de armados mientras cubría enfrentamientos en el barrio de Sabra, al sur de Gaza.
Este incidente se produce en medio de crecientes tensiones internas entre facciones palestinas tras un frágil alto el fuego en la región, que ha dejado al menos ocho muertos, incluido un hijo de un líder de Hamás.
De acuerdo con informes preliminares, el hecho ocurrió por la mañana durante confrontaciones entre las fuerzas de seguridad de Hamás y la familia Daghmash, en medio de acusaciones de contrabando y desorden en la distribución de ayuda humanitaria.
Según fuentes locales, Al-Jafrawi, de aproximadamente 30 años, recibió un disparo en la cabeza mientras intentaba documentar los eventos, lo que provocó su muerte instantánea. Se difundieron imágenes de su cadáver cubierto con una manta blanca tras ser trasladado al hospital.
Conocido como «Mister Favo» en las redes sociales en Israel, Al-Jafrawi se había convertido en una figura prominente en la cobertura de la situación en Gaza desde el inicio de la guerra en octubre de 2023, destacándose por sus vídeos diarios que mostraban la sufrida de la población bajo el bombardeo israelí.
Al-Jafrawi había sobrevivido a varios incidentes mortales previos, incluyendo un ataque aéreo israelí en noviembre de 2024, y había recibido amenazas de muerte por parte de Israel, que lo acusaba de colaborar con medios iraníes. Su muerte ha provocado una ola de indignación y tristeza entre los periodistas palestinos, quienes lo han descrito como «la voz de Gaza» y un «héroe que sobrevivió al genocidio solo para ser asesinado por agentes israelíes».
Por otro lado, algunos activistas israelíes celebraron el suceso, calificando a Al-Jafrawi de «propagandista asesinado por palestinos», en referencia a su papel en campañas de recaudación que alcanzaron los 13 millones de dólares. En un comentario sarcástico, un analista de seguridad israelí afirmó: «Tiene 13 millones de razones para desaparecer, pero el cadáver confirma la muerte».
Este acontecimiento ocurre en un contexto de tensiones internas en Gaza, mientras Hamás intenta consolidar su control sobre clanes rivales.



