La Embajada de EE. UU. en Marruecos Implementa Nueva Política de Visas
La Embajada de Estados Unidos en Marruecos ha anunciado, a través de la plataforma X, la implementación de una nueva política que requiere a todos los solicitantes de visas ajustar la configuración de privacidad de sus cuentas de redes sociales a «público». Esta medida afecta a quienes solicitan visas de estudiante (F), visitantes profesionales (M) y visitantes culturales (J) no inmigrantes.
La modificación se exige para facilitar el proceso de verificación de identidad y determinar la elegibilidad para ingresar a EE. UU. La embajada subrayó que esta medida es inmediata y busca mejorar la seguridad en los procedimientos de visado.
Esta política forma parte de una estrategia más amplia que el Departamento de Estado de EE. UU. presentó en junio de 2025, con el objetivo de reforzar los controles a los solicitantes de visas, considerando la presencia digital como un indicador adicional de posibles amenazas de seguridad.
Según un informe de 2024 por la Oficina de Responsabilidad Gubernamental (GAO), aproximadamente el 15% de los casos de excedencia de estadía se relacionaron con riesgos de seguridad potenciales, lo que llevó a las autoridades estadounidenses a ampliar sus medidas de revisión. Un programa piloto realizado en 2023 demostró que el análisis de redes sociales redujo en un 8% la cantidad de solicitantes no calificados.
El contexto internacional también juega un papel importante. Un reciente informe de la ONU indicó un aumento en actividades extremistas transfronterizas, lo que ha llevado a EE. UU. a intensificar sus controles fronterizos. En este sentido, el anuncio representa un desafío considerable para estudiantes y visitantes de Marruecos y otros países que buscan visas para estudiar o participar en intercambios culturales.
Desde el punto de vista legal, EE. UU. sostiene que la concesión de visas es un derecho discrecional, lo que le otorga la autoridad para establecer condiciones adicionales. Sin embargo, la solicitud de acceso a cuentas de redes sociales plantea preocupaciones sobre la privacidad. En un entorno donde los datos digitales son cada vez más relevantes, muchos individuos pueden sentir que su privacidad se ve comprometida, especialmente si las publicaciones personales se interpretan de manera errónea como amenazas.
Ética y equidad son también aspectos cuestionados. No todos los solicitantes pueden tener el mismo nivel de comprensión sobre cómo gestionar sus configuraciones de privacidad, lo que podría poner en desventaja a aquellos de menores ingresos o con menos educación. Además, el uso de datos digitales puede dar lugar a sesgos en la evaluación de solicitudes, basándose en patrones que no reflejan la realidad con precisión.



