{"id":14300,"date":"2026-07-14T14:23:07","date_gmt":"2026-07-14T13:23:07","guid":{"rendered":"https:\/\/tanja7.com\/es\/?p=14300"},"modified":"2026-07-14T14:23:09","modified_gmt":"2026-07-14T13:23:09","slug":"tanger-dejo-una-huella-imborrable-en-henri-matisse","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tanja7.com\/es\/14300","title":{"rendered":"T\u00e1nger dej\u00f3 una huella imborrable en Henri Matisse"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">T\u00c1NGER (EFE).\u2014 \u201cT\u00e1nger se balancea. El cielo es de un azul inquietante. Este azul lo adoptar\u00e1s\u201d. As\u00ed comienza la carta imaginaria que el escritor marroqu\u00ed Tahar Ben Jelloun dirige a Henri Matisse, el pintor franc\u00e9s que, fascinado por las vistas desde la ventana de su hotel, hizo suyo el color de la ciudad del Estrecho y se sumergi\u00f3 en una profunda transformaci\u00f3n art\u00edstica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Matisse (Cambr\u00e9sis 1869-Niza 1954) proven\u00eda del norte de Francia, buscaba la luz y el color. Seducido por el orientalismo popularizado por Eug\u00e8ne Delacroix y por el impacto de la gran exposici\u00f3n de arte isl\u00e1mico de M\u00fanich, en 1910, comenz\u00f3 a mirar al Sur.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s de un viaje por Andaluc\u00eda (sur de Espa\u00f1a), cruz\u00f3 el Estrecho para llegar a T\u00e1nger en enero de 1912. Se instal\u00f3 en el Gran Hotel Villa de France, entonces uno de los m\u00e1s elegantes de la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ocup\u00f3 la habitaci\u00f3n 35, en la segunda planta. Desde all\u00ed disfrutaba de una vista privilegiada sobre la bah\u00eda, la medina y la iglesia anglicana de San Andr\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, la ciudad no le recibi\u00f3 con el Sol que esperaba. Durante semanas, una lluvia persistente envolvi\u00f3 T\u00e1nger. Seg\u00fan relat\u00f3 la escritora Gertrude Stein, el pintor lleg\u00f3 a preguntarse con desesperaci\u00f3n: \u201c\u00bfVeremos alguna vez el Sol en Marruecos?\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando el temporal remiti\u00f3, la ciudad le deslumbr\u00f3. Los azules y verdes del mar y del cielo, los jardines, la blancura de las casas de la medina y la silueta de la kasbah dominando el oc\u00e9ano transformaron su mirada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">T\u00e1nger marc\u00f3 al artista, que cambi\u00f3 su tratamiento del espacio y el color. \u201cEste arte sugiere un espacio m\u00e1s amplio, un verdadero espacio pl\u00e1stico\u201d, escribi\u00f3 despu\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fruto de sus dos estancias en Marruecos \u2014entre enero y abril de 1912 y durante el invierno de 1912-1913\u2014 Matisse realiz\u00f3 una veintena de pinturas y decenas de dibujos que hoy se consideran una etapa fundamental de su evoluci\u00f3n art\u00edstica, entre ellas \u201cVista desde la ventana en T\u00e1nger\u201d, \u201cZorah en la terraza\u201d y \u201cCaf\u00e9 \u00e1rabe\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una fotograf\u00eda hist\u00f3rica muestra a Matisse y a su esposa en la habitaci\u00f3n 35. No era especialmente lujosa; apenas una estancia de unos 12 metros cuadrados y dos ventanas con vistas al puerto y la medina. Pero fue suficiente para cautivar al pintor, que eligi\u00f3 la misma habitaci\u00f3n durante sus visitas a la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hoy, la habitaci\u00f3n 35 es una atracci\u00f3n tur\u00edstica. Muchos visitantes se acercan al hotel para conocer el lugar desde el que Matisse pint\u00f3 algunas de sus obras m\u00e1s c\u00e9lebres o para alojarse en el cuarto \u2014por algo m\u00e1s de cien euros (1,994 pesos) por noche\u2014 y contemplar las vistas que inspiraron al artista hace m\u00e1s de un siglo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El edificio tiene una larga historia. Antes de convertirse en hotel fue la residencia privada de un c\u00f3nsul franc\u00e9s. Durante el periodo internacional de T\u00e1nger figur\u00f3 entre los establecimientos m\u00e1s prestigiosos de la ciudad y acogi\u00f3 a diplom\u00e1ticos, arist\u00f3cratas y viajeros europeos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la segunda mitad del siglo XX comenz\u00f3 un declive que termin\u00f3 en m\u00e1s de veinte a\u00f1os de cierre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tras una profunda rehabilitaci\u00f3n, reabri\u00f3 en 2014 como hotel de cinco estrellas. Declarado monumento hist\u00f3rico, combina el lujo contempor\u00e1neo con motivos de la obra de Matisse en su decoraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La habitaci\u00f3n 35 ha sido restaurada, aunque se ha intentado respetar el ambiente de la \u00e9poca. Las vistas tambi\u00e9n han cambiado. El puerto se ha ampliado, hay nuevos edificios y mucho tr\u00e1fico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mohamed, empleado del hotel y tangerino, es uno de los encargados de mostrar la habitaci\u00f3n a los curiosos. Desde la azotea del Villa de Francia se\u00f1ala a su propia casa mientras relata la historia del pintor franc\u00e9s y su fascinaci\u00f3n por la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cT\u00e1nger ha cambiado mucho\u201d, explica. \u201cHa crecido, recibe m\u00e1s turistas y es m\u00e1s moderna\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfTiene miedo de que el turismo altere la ciudad? \u201cNo\u201d, responde con contundencia Mohamed. \u201cSigue siendo T\u00e1nger. No ha perdido su encanto\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>T\u00c1NGER (EFE).\u2014 \u201cT\u00e1nger se balancea. El cielo es de un azul inquietante. Este azul lo adoptar\u00e1s\u201d. 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