Un video en el que una mujer es acosada sexualmente por un conductor ha generado un gran revuelo en las redes sociales, después de que la víctima publicara el video para denunciar lo que le sucedió.
En una conversación con “Tanja7”, la señora explicó que vive en Tánger y se dirigió a Nador para llevar a sus hijos de su padre para pasar las vacaciones con ella, y después de llegar a la estación, acordó con un conductor de «transporte clandestino» para que la llevara a su destino.
Según la señora, se vio obligada a sentarse en el asiento delantero, ya que el conductor operaba el vehículo con botellas de gas y colocaba algunas en los asientos traseros junto a muchos otros objetos, lo que hacía imposible sentarse allí.
Así, la señora dice que el joven, que estaba en sus veintes, comenzó a incomodarla y a molestarla, mirándola con miradas sospechosas, a pesar de que ella tenía casi la misma edad que su madre, antes de aprovechar que estaban en un camino aislado para proponerle explícitamente tener relaciones sexuales.
Ante esta situación, la señora decidió grabarlo a escondidas. Y esto fue precisamente lo que mostró el video, donde el joven hablaba con descaro y consideraba que su deseo de tener relaciones sexuales con ella era algo normal y aceptado a nivel mundial.
La víctima confirmó que fue contundente en rechazar y condenar lo que él proponía, pero a pesar de ello no recurrió a las autoridades para presentar una queja, afirmando que solo quería acompañar a sus hijas y regresar a casa sin problemas.
Investigación en Tánger
Simultáneamente a la difusión del video a través de numerosos grupos locales, donde la señora publicó el video para exponer al acosador, las autoridades de seguridad en Tánger iniciaron una investigación sobre el contenido del video, especialmente después de que algunos afirmaran que el incidente ocurrió en la capital del Boughaz y que el implicado era uno de los conductores de aplicaciones de transporte.
Las investigaciones y declaraciones de la víctima revelaron que el incidente ocurrió en Nador, donde sufrió el acoso sin que presentara ninguna queja ya sea a las autoridades de la gendarmería real o a la policía en la ciudad de Nador, así como en Tánger.



