El Programa de Lengua Árabe y Cultura Marroquí (PLACM) se extinguirá en Andalucía a partir del año escolar 2027-2028. Esta decisión forma parte del acuerdo de gobierno firmado recientemente por el presidente Juanma Moreno y su futuro vicepresidente Manuel Gavira, acordado entre el PP y Vox.
La Junta de Andalucía ha decidido no renovar su participación en el programa nacional que sustenta el PLACM, siguiendo el ejemplo de la Comunidad de Madrid y la Región de Murcia, donde el PP, con mayoría absoluta, accedió a la exigencia de Vox para aprobar los presupuestos autonómicos en 2025.
La cancelación del programa en Andalucía es una exigencia de Vox, que hizo varias proposiciones en el Parlamento andaluz durante la pasada legislatura para solicitar su anulación. El Gobierno de Juanma Moreno defendió su continuidad, argumentando que «excluir a personas que no piensen o crean como nosotros es un error. El programa es tan válido como cualquier otro», destacó la consejera de Desarrollo Educativo, María del Carmen Castillo.
Sin embargo, para facilitar la investidura de Juanma Moreno, el PP ha accedido a esta demanda y ha acordado la eliminación del programa a partir del curso 2027-2028. Además, se han comprometido a promover la convivencia en los centros educativos, fomentando el respeto y el aprendizaje de las costumbres y tradiciones de España.
El acuerdo también expresa el “rechazo explícito” del PP y Vox a “cualquier tipo de adoctrinamiento en las aulas y a intervenciones extranjeras que diluyan nuestra identidad”. Este pacto forma parte de las 150 medidas establecidas en el ‘Acuerdo de Gobierno y Estabilidad para Andalucía’.
Funcionamiento del Programa
El Programa de Enseñanza de Lengua Árabe y Cultura Marroquí se inició en 1985, como parte del aún vigente Convenio de Cooperación Cultural entre España y Marruecos (1980). Está coordinado por la Embajada de Marruecos en España y el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, y es gestionado por las comunidades autónomas, con docentes marroquíes encargados de impartir las clases, lo que ha suscitado críticas.
Este es un programa extracurricular y voluntario, con clases que pueden ofrecerse tanto fuera como dentro del horario escolar. Su objetivo es, en teoría, facilitar la integración de los alumnos de origen marroquí a través de la enseñanza de su lengua y cultura. No obstante, Vox argumenta que esta iniciativa promueve la segregación y complica la adaptación de estos estudiantes a la cultura española.
Actualmente, el programa se lleva a cabo en centros de Educación Primaria y Secundaria en diez comunidades autónomas: País Vasco, Cataluña, Galicia, Andalucía, La Rioja, Aragón, Castilla-La Mancha, Canarias, Extremadura y las Islas Baleares. En Andalucía, está presente en casi un centenar de centros educativos, con la provincia de Almería concentrando el 40% de ellos, debido al alto número de población magrebí en esa área.



